¿ESPONDILITIS ANQUILOPOYÉTICA, ARTRITIS REUMATOIDE … Y FIBROMIALGIA?

Cuando tenía 33 años empecé un viaje muy duro que me hizo pasar por las consultas de unos cuantos reumatólogos y que cambió mi vida por completo. Todo este viaje empezó con unos dolores,  en un principio  etiquetados como  “lumbago”, y tratados como tal, para concluir en un diagnostico  de” espondilitis anquilosante o anquilopoyetica”, junto con  “artritis reumatoide”.  Después de innumerables pruebas  me recetaron”metotrexate” combinado  con ”Humira”,  “adalimumab” y ”Enbrel”. Esta medicación me la administraban cada semana en forma de goteros o inyecciones.

El problema llegó cuando me di cuenta de que después de tantos  años con esta medicación, los dolores en mis articulaciones sacroilíacas seguían, y para colmo de mis males me dolía todo el cuerpo apareciéndome, como arte de magia, multitud de contracturas. Empecé entonces una larga peregrinación que duró varios años más por todos los reumatólogos que me recomendaban y se me hicieron todas las pruebas que creyeron conveniente y más. Terminé en la “Unidad de Algias Crónicas” de un Hospital de Castellón con otro diagnóstico, “fibromialgia”, “braquialgia mecánica” y un largo etcétera.

Después de seis años de peregrinación y  con un sinfín de diagnósticos, me sumí en la desesperación al ver que me estaba introduciendo en un túnel oscuro, sin salida. Mi día a día se había convertido ya en una pesadilla, no era capaz de hacer una cola en el Banco, Correos, etc. porque no podía estar de pie más de cinco minutos, no podía ir a hacer las compras sola porque no podía cargar con las bolsas,  no podía andar recorridos largos porque el dolor me paralizaba, los dolores de cabeza eran insoportables, y un largo etcétera de dolencias que no quiero ni recordar. Tomaba muchísima medicación, pero no mejoraba en absoluto, ni siquiera encontraba un ligero alivio.

Ante tal situación, desesperada y emocionalmente muy irritable e inestable, empecé a buscar ayuda e información por internet. Compré un libro de auto-ayuda de Thérèse Bertherat “El cuerpo tiene sus razones”, que encontré por casualidad  y fue, a partir de ahí cuando empecé a buscar información. Entré  en su página web  para ver si podía encontrar a alguien que me pudiera ayudar y
encontré  a un fisioterapeuta de Castellón, y así fue como conocí a Raúl Castellano García, Fisioterapeuta Especialista en Reeducación Corporal Funcional RCF®. A partir de este momento, empezaron mis viajes a Castellón para empezar a trabajarme.

Al principio, fue muy duro, incluso a veces muy difícil el tener que escuchar algunas cosas que no queria oír. Fue tanto el cambio que empezaron a provocar en mi las sesiones de RCF®, que al poco tiempo empecé a dejar la medicación que tomaba. También con la ayuda de la Reeducación Corporal Funcional RCF® cambié muchas prioridades en mi vida. Podía ir a comprar y cargar las compras, podía bailar, podía andar, estar de pie en una cola, me quite las plantillas….etc. Mi mejoria empezó a ser espectacular, no podía creer lo que estaba sintiendo en mi cuerpo, el poder disfrutarlo sin sentir ningún tipo de dolor ni siquiera una ligera molestia, era…..fenomenal.

Al haber podido experimentar en mi un cambio tan espectacular, a todos lo niveles, empezó a rondar por mi cabeza una idea: ¿por qué no aprendo los conocimientos y la filosofía de trabajo de la RCF® y así podré entender mejor ¿por qué me ha sucedido todo lo que me había ocurrido?. Decidida, me puse en contacto con Raúl y le propuse el poder realizar la formación en Reeducación Corporal Funcional RCF porque necesitaba aprender y entender mejor el funcionamiento del cuerpo humano a todos los niveles, porque así estaba segura que entendería todo el proceso que había experimentado. Él me contestó “esa es una apuesta muy fuerte para ti, pero si estás convencida, adelante!”. Yo le dije, “sí, estoy segura”.

Pero a los pocos meses  de empezar mi formación en Reeducación Corporal Funcional RCF® empece a sentir la necesidad de poder ayudar a otras personas con los conocimientos que estaba aprendiendo, puesto que a parte de haberlos experimentado en mi, estaba aprendiendo y comprobando el potencial de este método de trabajo corporal global que trabaja a la persona en todos sus planos.

Entonces fue cuando empezó a cambiar todo en mi vida definitivamente, mi enfermedad, me había llevado a plantearme muchísimas cosas, y mi viaje, cambio de rumbo por completo. A partir del segundo o tercer seminario de la formación, ya no me sentía para nada una persona enferma y mucho menos como una ex “fibromialgia “ y un largo etcétera de “ex”, sino más bien me sentía como una persona con mucha salud que empezaba a disfrutar la vida y de mi cuerpo.

En la actualidad tengo 42 años y ya terminé mi formación. Debo reconocer que el camino fue duro: estudiar y practicar, llevar  la casa, mi trabajo, mi familia, etc, pero valió la pena, desde luego que si. Me monté un Centro en Vinaròs donde ejerzo como Profesional de RCF® porque lo que si que tenia y tengo claro es que quiero ayudar a las personas a encontrarse bien y encontrar su camino e la vida. Quiero ayudar a esas personas que como yo estuve, están desesperadas y abatidas por el dolor y por largos peregrinajes en las salas de espera de reumatólogos, traumatólogos, fisioterapeutas, masajistas etc.,  sin encontrar una solución a su problema.

La Reeducación Corporal Funcional RCF® me ha enseñado mucho, y me sigue enseñando cada día más cuando trabajo con las personas. Me es difícil poder describir un trabajo tan profundo y tan especial en unas pocas palabras. Mucha gente, me pregunta ¿Tú qué haces?, ¿das masajes?, a lo que yo les contesto, no. Entonces … ¿que haces?. La mayoría de las veces no se qué contestarles, como explicar este trabajo tan profundo y tan especial para que me entiendan. Pero últimamente ya he empezado a contestar: “Yo te ayudo a sentir, a despertar tu cuerpo para que puedas vivir y disfrutar la vida ”.

Marisa Ramón Bel
Vinaròs (Castellón-España)