Durante años recibí formación universitaria bajo el paradigma de la medicina convencional y después me especialicé en anestesiología. La palabra ANESTESIA vendría a significar “ausencia de sensibilidad con la finalidad de no percibir un dolor”. Lo que años después he aprendido, hoy ya también como Profesional de Reeducación Corporal Funcional RCF®, es que cada uno de nosotros somos también, en mayor o menor medida, anestesistas. ¿De quién? De nosotros mismos.

La forma perfecta de nuestro cuerpo es simétrica y la simetría es un signo externo de salud. La anatomía armoniosa de las antiguas esculturas griegas, como la estatua del Poseidón de Artemision, o el conocido Hombre de Vitrubio de Leonardo da Vinci, son claros ejemplos de que la idea de que existe una forma anatómica perfecta del cuerpo humano no es algo novedoso culturalmente.

Por el año 1501 a Miguel Ángel se le preguntó cómo fue capaz de esculpir el David partiendo de un único bloque de mármol. Éste contestó: “David estaba dentro de ese bloque, yo sólo quité lo que sobraba”. Una respuesta llena de sabiduría.

«Nadie es perfecto pero … todos somos perfectibles». El Método de Reeducación Corporal Funcional RCF®, creado y desarrollado por el fisioterapeuta Raúl Castellano García, supone un nuevo paradigma en el que se contempla al ser humano como una unidad cuerpo-mente-espíritu en el que interactúan los cinco cuerpos o planos inseparables (físico, energético, emocional, mental y espiritual), donde ayudamos a las personas a que de forma activa vuelvan a acercar su cuerpo a su forma más saludable.

Pero, … seguramente alguna vez habrás pensado ¿por qué perdemos nuestra forma saludable y con ella nuestra salud y bienestar? … y … ¿Cómo podemos recuperarla?

Para contestar a estas preguntas me remito a palabras de Françoise Mézières (1909-1991), fisioterapeuta francesa creadora del concepto de las cadenas musculares y del Método Méziéres: “en el cementerio todos los esqueletos son iguales”. Son los músculos los que determinan la forma de nuestro cuerpo y ésta su comportamiento, la manera según la cuál funciona. La función de un músculo es la de contraerse y relajarse. Hay en el cuerpo unos músculos que se contraen sólo cuando activamente los solicitamos para hacer un movimiento, son los llamados músculos dinámicos.

Pero hay otros, los más numerosos y llamados músculos estáticos, que además de lo anterior tienen como función asegurar la estabilidad postural de nuestro cuerpo en todo momento. Por ejemplo, por su popularidad, los músculos de la espalda. Digamos que “trabajan a tiempo completo” y que esta continua demanda de contracción hace que tiendan a estar demasiado fuertes y demasiado cortos. Es por este motivo que desde la Reeducación Corporal Funcional RCF® no se recomienda potenciar la musculatura estática sino más bien estirarla. ¿Cómo?

La musculatura estática se agrupa en forma de Cadenas Musculares, algo así como un conjunto de músculos poliarticulares imbricados como las tejas de un tejado. El control postural del ser humano toma sus raíces en la filogénesis. Pasamos del medio acuático intrauterino a la reptación, a la cuadrupedia y por último a la bipedestación en un proceso de maduración y coordinación neuromuscular que avanza desde la cabeza a los pies.

El bebé cuando nace está “desplegado” y es elástico porque todavía no ha tenido que ganar la victoria de la posición erecta.

La proeza biomecánica de mantenernos erguidos en una base de sustentación tan pequeña como los pies es posible gracias al reclutamiento de los músculos estáticos en las diferentes cadenas musculares. Estas nos aseguran tres funciones hegemónicas: respirar (cadenas anterior, cervical anterior y accesoria inspiratoria), coger algo y atraerlo hacia nosotros y así podernos nutrir (cadena braquial) y mantener la posición erguida y la mirada horizontal para mantenernos estables y podernos desplazar (cadenas posterior, anterointerna y lateral del miembro inferior).

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Las Cadenas Musculares son cadenas de coordinación neuromuscular de las funciones hegemónicas del cuerpo humano.

Es muy importante saber y empezar a entender que los músculos de una misma cadena muscular se comportan como uno sólo, y que toda acción localizada, tanto de contracción como de estiramiento, provoca instantáneamente el acortamiento de toda la cadena muscular. Por eso, en Reeducación Corporal Funcional RCF® no creemos ni utilizamos los estiramientos analíticos clásicos, sino que apostamos por estirar las Cadenas Musculares con estiramientos isométricos.

El exceso de tensión y el acortamiento de las cadenas musculares deforma nuestro cuerpo y puede ser causa de dolencias y enfermedades. ¿Por qué nadie escapa a la rigidez de los músculos estáticos?

El mantener la postura erguida y la mayoría de movimientos cotidianos que realizamos diariamente acorta nuestras cadenas musculares. También las lesiones, sobreesfuerzos físicos duros y repetidos, …. por eso, todas las posturas de estiramiento que utilizamos en Reeducación Corporal Funcional RCF® tienen en común que respetan el alineamiento de nuestro eje corporal, la columna vertebral, y que no sobrepasan las amplitudes de movimiento articular fisiológicas. No respetar estas realidades anatómicas significa pagar el precio de acortarnos y deformarnos aún más.

Habitualmente se nos insiste en que debemos mantenernos en forma, pero somos conscientes de … ¿en forma de qué? ¿cual es esa forma que se nos pide? … ¿acaso el deporte no conlleva acortamiento de las cadenas musculares y con ello el agravamiento del acortamiento existente ya en el propio cuerpo?

Existen en el cuerpo humano 3 leyes jerarquizadas que son:salvaguardar las funciones hegemónicas, no sufrir dolor, y hacerlo de la forma más económica posible (Ley del Mínimo esfuerzo) en lo que a gasto energético corporal se refiere. Para conseguirlo el cuerpo hace las compensaciones musculares que sean necesarias, y si es preciso, llega a la deformación alterando la postura. Las compensaciones musculares para no sufrir dolor o para salvaguardar las hegemonías pasan factura a nuestro cuerpo. El mantener una compensación se hace gracias al uso repetido de músculos que se contraen, se acortan y que con el tiempo fijan la compensación, perdiéndose funcionalidad y gastando energía. Por eso con la Reeducación Corporal Funcional RCF® ayudamos a devolverle al cuerpo su forma más saludable y funcional. Hemos visto pues ya que para no sentir dolor físico, para anestesiarnos, nuestro propio cuerpo va creando compensaciones que pueden llegar hasta la deformación. A partir de un grado de compensación pueden aparecer dolores y enfermedades secundarias a estas deformaciones, pero su causa está oculta y desde la Reeducación Corporal Funcional RCF® lo sabemos.

Y …¿el dolor emocional? Las agresiones físicas pero también las emocionales contraen los músculos estáticos de las Cadenas Musculares. Generamos corazas musculares para no sufrir emocionalmente, para anestesiarnos de nuevo. Lo que pensamos y sentimos se transmite a nuestro cuerpo físico. Determinados conflictos emocionales se traducen a nivel muscular en forma de tensiones y acortamientos musculares que deforman nuestro cuerpo, bloquean la libre circulación de nuestra energía corporal y pueden ser pues también causa de aparición de dolores y enfermedades. Las corazas musculares intentan evitar que suframos “el dolor emocional” pero pagamos un precio por no estar en coherencia emocional con lo que sentimos, pensamos y hacemos o decimos.

En las sesiones de Reeducación Corporal Funcional RCF® estiramos las cadenas musculares de manera global y siempre manteniendo y respetando el eje corporal. Con ello, se libera tanto la tensión física como la tensión emocional que generó el acortamiento muscular. Al igual que Miguel Ángel quitó lo que sobraba al bloque de mármol y el David apareció, desde la Reeducación Corporal Funcional RCF® ayudamos a quitar, poco a poco, piezas de la armadura que estas corazas conforman para devolverle al cuerpo su forma más armoniosa y saludable, donde la energía pueda circular libremente de nuevo, y nuestro cuerpo pueda DESPERTAR de nuevo a la vida habiendo tomado conciencia de cómo hemos llegado hasta aquí.

Iván Bel Marcoval
Licenciado en Medicina y Cirugia. Especialista en Anestesiología