MI EXPERIENCIA CON LA REEDUCACIÓN CORPORAL FUNCIONAL RCF®

 

Hace ya bastante tiempo que conozco a Silvia Sanz y puedo dar testimonio de que su búsqueda de  nuevos conocimientos profesionales ha sido constante y eficaz. Conocedora de mi situación física, llegó un momento en que me habló del Método de Reeducación Corporal Funcional RCF® . Desde mi punto de vista, la percepción de un ser humano en toda su complejidad física, me convenció de que podía ser interesante.  Durante el proceso he ido notando cómo desaparecían mis molestias continuas en las rodillas, mejoraba mi lordosis, se estiraba mi cuello que antes apenas era  perceptible, mis piernas se estiraban y se rebajaba su curvatura, etc

Lo más llamativo es que durante este proceso, que debe ser continuo, también he percibido mensajes no mencionados y sensaciones no descritas que me han hecho pensar. Pensar que cuando antes mencionaba “el ser humano en su complejidad física”, estaba olvidando otras dimensiones de esa complejidad humana que no son físicas sino mentales.

Esto enlazaba con mis lecturas “amateurs” en psiconeuroinmunoendocrinología, disciplina médica poco extendida en España, pero conocida por curiosos como yo. El caso es que el triple paso emociones/estrés/dolencia física no sólo lo estaba leyendo, sino que ¡lo estaba viviendo!.  Me fijé en cómo era antes de comenzar la Reeducación Corporal Funcional RCF® , cómo me comportaba, qué cosas más me interesaban, qué tiempo dedicaba a mí mismo y a todos mis seres queridos y me percaté de que una serie de cambios mentales se habían ido asentando en mi forma de ver la vida, en el día a día.

Pero, mi forma de ser dirige mi pensamiento hacia el análisis del por qué de las cosas. ¿Un simple “darse cuenta” de acciones que repercuten negativamente en nuestra salud, es suficiente para decidir un cambio de actitud personal? Y, aunque así sea, ¿ cuál es el motivo que encuentro yo, para decidir cambiar y cómo hacer este cambio? La actitud mental es fundamental y, con ella, una cierta predisposición interna que algunos llaman “energía”. No tengo claro que todo el mundo hable de energía de forma coherente. La energía se ve en sus efectos, depende de sus fuentes y cómo todo el mundo ha oído “ni se crea ni se destruye, sólo se transforma”. La hay en potencia y en acto. La primera es neutra pero, según cómo se emplee, el acto, la acción será positiva o negativa para nosotros. La intuición, otra virtud humana difícil de definir y explicar (hay quien habla de “corazonadas”), suele servirnos, no se sabe cómo, para tomar decisiones, eligiendo cómo convertir en acto una parte de nuestra energía interior. Sentir/decidir/actuar es la consecuencia consciente de la introspección/intuición/energía en acto todo ello movido por la voluntad.

Siempre me dice Silvia que no piense y que sienta más. Yo sé que pienso demasiado y puedo decir que parte de mi pensamiento anterior proviene de la experiencia de la energía.  Energía en forma de calor focalizado y energía transformada en movimiento convulso de mis piernas, coxis, caderas, columna, ….. ¡Todo son manifestaciones de mi energía interna que necesita exteriorizarse!. Y a esta convicción he llegado a partir de los hechos. Hechos que acompañan el trabajo en Reeducación Corporal Funcional RCF® y que (¿por qué no?) me hacen pensar.

Dicho y leído así, sé que puede parecer un corto camino, unas escasas experiencias, pero desde la perspectiva que mi propio yo me indica sé que, efectivamente, es un corto camino y con escasas experiencias que deben continuar, en el constante proceso de mejora que nos aproxime a nosotros mismos, no a esa persona que se esconde tras sus cargos y ropajes, sino a esa persona que,  desnuda frente al espejo,  sea capaz de reconocerse a sí misma  a través de ese espejo y se permita caminar por la vida con más fuerza, más ganas y más alegría para disfrutarla y compartirla. Espero que a nadie le parezca un contrasentido que añada a este testimonio un: ¡Que la salud nos acompañe!.  Bajo la idea de la Reeducación Corporal Funcional RCF® subyace una frase de ese estilo, entendiendo “salud” en un amplio sentido.  No puedo dejar de agradecer, con todo mi cariño y estima, la dedicación de Silvia conmigo, reconociendo que éste testimonio no hace con ella toda la justicia que ella se merece al insuflarle vida a la idea y acción de la Reeducación Corporal Funcional RCF®.

Gracias.

Francisco José Marco Castillo
Castellón de la Plana (Castellón-España)