Creo justo y necesario dedicar este artículo a Françoise Meziérès, fisioterapeuta, que dedicó toda su vida al trabajo corporal dando un giro revolucionario a los principios básicos de la fisioterapia clásica.

Mi primer contacto, con el Método Meziérès, lo tuve al leer un libro que me fascinó y que despertó en mí un interés muy profundo por conocer este trabajo:»El Cuerpo tiene sus razones», de Thérèse Bertherat . Posteriormente, tuve la suerte de formarme en Diafreoterapia con dos de sus discípulas, Malen Cirerol y Linda Jent, grandes maestras y profesionales del trabajo corporal. Finalmente, me decidí a ir a París para formarme con aquellos discípulos que hasta los últimos días estuvieron el lado de F. Meziérès, quienes supieron coger su relevo y a quienes les agradezco el espíritu, la filosofía y el saber estar que me han sabido transmitir del Método Meziérès.

Para terminar esta pequeña introducción, me gustaría añadir que es a partir de los descubrimientos realizados por Françoise Meziérès cuando se da un «antes y un después» en la fisioterapia clásica, aunque desgraciadamente algunos terapeutas que han conocido este trabajo se han olvidado por completo de las Leyes y Principios fundamentales del Método, distorsionándolo totalmente sin tener en cuenta la rigurosidad y la disciplina transmitida por su creadora. No obstante, todavía quedan algunos fisioterapeutas que siguen reconociendo cual es el origen de su filosofía de trabajo y ésta no es otra que el Método Meziérès y los magníficos conocimientos y enseñanzas que nos supo transmitir.

BIOGRAFÍA DE FRANÇOISE MEZIÉRÈS.

Nació el 18 de Junio de 1909 en Hanoi (Vietnam), donde su padre estaba como agregado en la embajada. Allí vivió hasta la edad de 9 años. En 1918 vuelve a Francia, diplomándose como fisioterapeuta en 1938. Fue profesora en “l´École d´Orthopédie et de Masaje” de París, donde enseñaba gimnasia clásica, además de anatomía y fisiología. En esta misma época, dará clases en la “Escuela de Enfermería” y garantizará los cursos de gimnasia clásica en “l´Ecole de la Salpetrière de París”.

Los 10 primeros años de su vida profesional los dedica a la enseñanza. En 1947 escribe su primer libro titulado “ La Gymnastique Statique ”; un tiempo antes de su descubrimiento fundamental, en 1947, de la originalidad de su método, el cual explicará en su libro “Révolution en Gymnastique Orthopédique”.

Françoise Mézières abandona París en 1957 debido a que sus descubrimientos estaban en contradicción con la enseñanza clásica que se impartía en las escuelas de fisioterapia de la época, con respecto a las enseñanzas que ella quería impartir.

Expuso por primera vez su Método en 1967 a los homeópatas del “Centro Homeopático de Francia”.

Retirada en l’Ille d’Elle, en Vendée, organizará su propia formación hasta 1973, fundando la A.M.I.K. (Association Mézièriste Internationale de Kinésithérapie). La A.M.I.K. nace con el objetivo de reagrupar a los fisioterapeutas diplomados que han realizado la formación específica del Método Meziérès en Francia, reconociendo la originalidad del Método Mézières, favoreciendo su promoción y evolución, así como defenderse contra las adaptaciones perjudiciales.

«La forma perfecta es la forma normal del cuerpo, la que cualquier cuerpo debería tener sino estuviera deformado por el exceso de tensión de las cadenas musculares, en especial, de la cadena muscular posterior».

De 1974 a 1983 cada vez enseñará a un número mayor de alumnos en la ciudad de Saint-Mont, como resultado del éxito de sus técnicas entre los fisioterapeutas. En 1984 publicó su último libro «Originalité de la Méthode Mézières», en el que describe otras cadenas musculares además de la Cadena Muscular Posterior.

Françoise Meziérès no fue una escritora muy prolífica, sino más bien se dedicó fundamentalmente a la formación de sus alumnos, que siguió dirigiendo hasta el jueves 17 de octubre de 1991, fecha de su muerte tras una larga enfermedad.

Françoise Meziérès cambia el enfoque sobre la gimnasia y la fisioterapia clásica. Pone en evidencia los ejercicios de potenciación realizados en la gimnasia tradicional. Quizás será recordada como la precursora del concepto de Cadena Muscular, siempre considerando al ser humano desde la perspectiva de la globalidad física.

EL ORIGEN DE SU MÉTODO.

Según palabras textuales de Françoise Meziérès: cuando una mañana de primavera de 1947 vimos entrar en nuestro gabinete a una paciente que presentaba una acusada cifosis, nosotros no dudábamos en absoluto de nuestra profesión ni de la gran cantidad de enfermos que habían sido curados. Se trataba de una persona longilínea, muy alta y muy delgada. Un corsé de cuero y hierro habían causado, no el entorpecimiento alcanzado ya en el progreso, decididamente inexorable de su mal, sino unas equimosis en las caderas y alrededor de los hombros, además de tener siete vértebras en carne viva al igual que el ángulo inferior de los omóplatos. Pero la enferma no se quejaba y venía porque ya no podía levantar los brazos ni trabajar. Naturalmente, intentamos los ejercicios de “enderezamiento” y el trabajo de las dorsales para fortalecer los “extensores” de la espalda; pero la rigidez era tal que nada resultaba.

Colocando a nuestra paciente en decúbito dorsal presionamos sobre los hombros y vimos, con gran sorpresa, que se producía una enorme lordosis lumbar, aunque, cuando se examinaba a la paciente de pie, ésta sólo presentaba una cifosis dorsal. Para evitar añadir otro mal al ya existente, basculamos la pelvis hacia atrás acercando las rodillas al abdomen y, ante nuestra nueva sorpresa, vimos como la hiperlordosis lumbar desaparecía apareciendo en la nuca; la cabeza quedaba hacia atrás siendo imposible acercar el mentón al cuello. El hecho era claro, pero ante su complejidad decidimos no fiarnos sólo de nuestros ojos y, finalmente, repetimos la experiencia delante de un colega.

En efecto, en aquel momento dábamos clases en la Escuela francesa de Ortopedia y Masaje, y en la Escuela de Salpêtrière, y estábamos totalmente convencidos de la exactitud de los principios ortodoxos según los cuales la gravedad era el enemigo número uno de nuestra estática y los músculos antagonistas de ésta eran los dorsales y los abdominales, ayudados por una sólida constitución que favorece la oxigenación; nosotros no dudamos en aplicar todos estos principios magistrales y universales, pero erróneos, adoptando astutamente, según los casos, este plan: abdominales, dorsales, respiración. Este programa pertenecía a todas las gimnasias, pues tanto en el hospital como en la escuela, en la playa, en el ejército e incluso en la televisión se nos muestra su aplicación con motivo del entrenamiento de cualquier disciplina deportiva.

En fin, seguros de que nuestros ojos no nos engañaban, llegamos a las conclusiones necesarias para establecer el tratamiento. Puesto que la corrección de la cintura escapular implica una lordosis lumbar y que ésta se desplazaba hacia el cuello, tuvimos que admitir para este caso lo que ahora enunciamos como una ley: “el alargamiento de un músculo posterior cualquiera implica el acortamiento del conjunto de la musculatura posterior”.

Ahora sabemos que los miembros inferiores tienen el mismo comportamiento y que actúan sobre la espalda, de modo que el hueco poplíteo representa, para nosotros, una tercera lordosis fisiológica. Así pues, para este individuo, ningún músculo posterior era demasiado débil ni demasiado largo, incluso en la región cifótica; al contrario, todos eran demasiado cortos, rígidos y tensos. El individuo no se ve “aplastado” por la Ley de la Gravedad sino encogido por su propia fuerza, la de sus dorsales. Por lo tanto, en lugar de reforzar esta musculatura, se debe ablandar estirándola de un extremo a otro del raquis, como si se tratara de una lordosis, aunque al principio de la enfermedad el enfermo sólo presentaba una cifosis”.

LEYES FUNDAMENTALES DEL MÉTODO MEZIÉRÈS.

1ª Ley:
Los numerosos músculos dorsales se comportan como un sólo músculo.
2ª Ley:
Estos músculos son, sin excepción, demasiado fuertes y demasiado cortos.
3ªLey:
Toda acción localizada, tanto de estiramiento como contracción, provoca instantáneamente el acortamiento del conjunto de la cadena muscular.
4ª Ley:
Toda oposición a este acortamiento de la musculatura provoca instantáneamente lateroflexiones y rotaciones del raquis, y de los miembros.
5ª Ley:
La rotación de los miembros se efectúa siempre en rotación interna.
6ª Ley:
Toda elongación, dolor, torsión, todo esfuerzo implica instantáneamente un bloqueo respiratorio en inspiración.

APORTACIONES AL TRABAJO CORPORAL.

– El concepto de CADENA MUSCULAR, entendiendo ésta como un «sistema de músculos poliarticulares imbricados; es  decir, recubriéndose como las tejas de un tejado». De lo que se deduce que “todos los músculos que forman parte de una  cadena muscular son solidarios, de modo que cualquier acción localizada (tanto de estiramiento como de acortamiento)  provoca el acortamiento del conjunto de la cadena”. Estas cadenas musculares son siempre hipertónicas y no se pueden  alargar más que por un estiramiento isométrico.

La TEORÍA de las COMPENSACIONES hace referencia a la fuerte tensión y acortamiento muscular que presentan los    grupos musculares posteriores, debido a mecanismos de compensación muscular provocados siempre por el bloqueo  diafragmático en inspiración y la rotación interna de los miembros.

El REFLEJO ANTÁLGICO A PRIORI, el cual es parte de los mecanismos de defensa que tiene nuestro biosistema para  evitarnos sentir dolor y sufrimiento. Sabemos que nos vemos afectados y deformados por un tono muscular mal  distribuido. Comprimidos por nuestra propia fuerza intentamos escapar a las dificultades que nos ocasiona. Por lo tanto,  todo se centra en intentar escapar a la tensión de nuestros músculos, en este caso posteriores, ayudados por los  rotadores internos y el diafragma, o en intentar huir “a priori” del dolor. Así es como aparecen nuestras deformaciones y  nuestras enfermedades que, poco a poco, desencadenan tensiones que no sabemos relajar y dolor que sabemos evitar.  Con ello, llegamos “a posteriori» a posturas antiálgicas.

El descubrimiento más revolucionario de F. Meziérès fue que la LORDOSIS era MÓVIL, pudiéndose desplazar como una  anilla sobre una barra de cortina, a lo largo de toda la columna vertebral. De ahí que si se elimina la lordosis cervical, por  ejemplo, no será raro encontrarla añadida a una lordosis de un segmento más abajo; por eso, al realizar el tratamiento de  un segmento, sin tener en cuenta las compensaciones del resto de la cadena, será un tratamiento inútil.

PUBLICACIONES DE FRANÇOISE MEZIÉRÈS.
LIBROS:
La Gymnastique Statique. Vuibert, Paris 1947.
Révolution en Gymnastique OrthopédiqueAmédée Legrand et cie, Paris 1949.
Le Véritable Comportament Humain. Entretiens de Bechamp, Adis 1982.
Originalité de la Méthode Meziérès. Maloine, Paris 1984.
– Les Pies Plats. Cahiers de la Methode Naturelle nº 49, 2º trimestre 1972.
– Méthodes Orthopédiques et Kinésithérapiques en Fonction du Sympatique. Cahiers de la Methode Naturelle nº 52, 53,  febrero 1973.
– Esprit d´Analyse, Esprit de Synthèse. Cahiers de la Methode Naturelle.
– Importance de la Statique Cervicale. Cahiers de la Methode Naturelle nº 51, 1972.

ARTÍCULOS:
– Retour à L´Harmonie Morphologique par une Rééducation Spécialisée (1967).
– Le Réflexe Antalgique a Priori (1976).
– Les Compensations (1976).
– Pourquoi Faire la Kinésithérapie (1977).
– Delenda Carthago (1977).
– Les Mystères de la Scoliose (1978).
– Le Rude Chemin de la Vérité (1979).
– De l´Arthrose (1987).

Raúl Castellano García
Fisioterapeuta especialista en Reeducación Corporal Funcional RCF®