Imagino que te habrás preguntado ¿por qué esta pregunta de si me gusta mi cuerpo? Estoy convencido que, en un primer momento, habrás dicho que no. Es más, a lo largo de mi experiencia profesional cuando le pregunto a las personas ¿Qué parte de tu cuerpo te gusta más? Les cuesta decir alguna parte de su cuerpo que les guste. Sin embargo, cuando les pregunto ¿Qué parte de tu cuerpo te guste menos? Ya te puedes imaginar la lista que dicen de partes que no le gustan.

Es importante que tengas en cuenta que tu cuerpo es el vehículo que tienes en este vida para desarrollar tu propósito de vida o dharma y, para ello, es necesario que empieces a hacer las paces con él, de lo contrario ya te puedes imaginar lo que te espera,… una vida de dolor, sufrimiento, limitación y enfermedad. ¿Y por qué? Imagínate que cuerpo es como un coche el cual necesita un conductor para que funcione (ese conductor/a es tu potencial interior, tu alma). Si abandonas tu coche, en este caso tu cuerpo, con el paso del tiempo se va estropeando y cuando lo quieres usar no funciona porque está averiado. Lo mismo pasa con el cuerpo.

Cultura y moda como factores que nos hacen distanciarnos del cuerpo

Ya te puedes imaginar el papel de la moda y de la cultura como factores que castigan los cuerpos y que hacen que las personas estén en una guerra constante con su cuerpo. Fíjate si es absurdo que muestran como saludable un cuerpo que duele, que enferma y que, en absoluto, es equilibrado y armónico. Es más, ¿no crees que cuatro mil quinientos millones de mujeres tienen que parecerse a nueve mal llamadas top models, las cuales son la referencia de las mujeres ideales? Lo mismo pasa con los hombre.

La moda se encarga de que persigamos ese “cuerpo ideal”, …un cuerpo que cumpla con unas medidas perfectas, …un cuerpo bonito y deseable, un cuerpo que realmente se aleja de la salud. Para ello, nos empuja a castigar el cuerpo con horas de gimnasio o deportes agresivos, dietas poco saludables, ropas y calzados que en absoluto respetan el cuerpo, especialmente a los pies.

En cuanto a la cultura, nos impone unas limitaciones para que no podamos sentir la vida a través de nuestro cuerpo y nos castiga socialmente si así lo hacemos. Por ello, el escape que tenemos es olvidarnos del cuerpo y no dedicarle tiempo a sentirlo y disfrutarlo.

Empezando a habitar tu cuerpo

Aquí te hago dos preguntas importantes: ¿Conoces tu cuerpo y todas sus posibilidades? Realmente, ¿sientes el cuerpo que habitas? Se que me dirás que si, que por supuesto. Esa es la respuesta de tu ego, puesto que si fuera cierto no tendrías ningún dolor, limitación, lesión, etc. Ah, claro, ahora me dirás que lo que te pasa es por la edad, o incluso hereditario… nuevamente tu ego hace su aparición para hacerte sentir víctima y no protagonista de tu vida.

Pasos que puedes seguir para despertar y disfrutar el potencial de tu cuerpo

Entonces, ¿Cuáles son los pasos que puedes realizar para que tu cuerpo te empiece a gustar y puedas sacarle el máximo partido?

1. La aceptación, es aceptar que has elegido el cuerpo perfecto para recorrer tu camino de vida. Es el momento de empezar a darle un sentido y sentir la vida a través de tu cuerpo, pues como almas hemos venido a experimentar y sentir a través de un cuerpo físico.

2. Despertar la conciencia corporal de tu cuerpo para empezar a sentir su potencial. Es aquí que te encontrarás con tu armadura caracteromuscular, siendo éste el primer paso para deshacerte de ella.

3. Liberar la respiración para empezar a desbloquear los bloqueos energéticos y emocionales.

4. Estirar las cadenas musculares, verdadera armadura que nos deforma nuestro cuerpo en su totalidad.

5. Empezar a sentir el cuerpo y darle un sentido a la vida.

0
Would love your thoughts, please comment.x